El artículo está en inglés. El menú de arriba, en español. Y el botón dice «Contáctanos» encima de un texto que acabas de traducir con mimo.
Pasa siempre, y tiene una explicación: se traduce lo que se ve grande y se olvida lo que sostiene la web. El menú, los botones, las migas de pan, el pie de página, el «leer más». Que son justo los elementos que el visitante usa para moverse.
Por qué el menú va por libre
En WordPress, un menú no es contenido. Cada entrada del menú es un objeto propio (nav_menu_item) con su título y, si lo has rellenado, su descripción. No está dentro de ninguna página: está en su propia tabla, y por eso un traductor que recorra páginas y entradas no lo ve.
Con los botones pasa algo parecido, pero repartido en tres sitios distintos:
- Botones que son contenido (los que pones en el editor o en Elementor): esos sí van con la página.
- Botones del tema: «Leer más», «Buscar», «Añadir al carrito», la paginación. Son cadenas del tema o del plugin.
- Botones puestos por código o por CSS: esos no se traducen desde ningún panel, hay que tocarlos donde estén.
Cómo lo hace WP Translate
Al escanear la web, WP Translate recorre todos los menús registrados y se trae el título y la descripción de cada elemento, cada uno etiquetado con el menú al que pertenece, para que puedas traducir el menú principal sin mezclarlo con el del pie.
Luego, al pintar la página, sustituye esos textos sobre la marcha. Un detalle que importa más de lo que parece: la sustitución se engancha al final de la cadena de filtros de WordPress, después de que hayan pasado los demás plugins. Así, si tu tema o un plugin de megamenú también toca el menú, WP Translate no le pisa el trabajo ni se lo pisan a él.
No se duplican menús: sigues teniendo un solo menú en Apariencia → Menús, y cada idioma se sirve traducido desde ahí.
Paso a paso
- WP Translate → Traducciones → Escanear. Al terminar tendrás las cadenas nuevas en la lista.
- Filtra por «menú» para ver solo los elementos de navegación, separados del contenido.
- Traduce y acorta si hace falta. Es la regla de oro del menú: una palabra en español puede convertirse en dos largas en alemán y romperte la cabecera. Aquí gana lo corto sobre lo literal.
- Repite el filtro con las cadenas del tema para los «Leer más», «Buscar» y la paginación.
- Abre la web en el idioma traducido y en móvil. El menú de escritorio puede aguantar una palabra larga; el de móvil, casi nunca.
Lo que conviene mirar después
Los submenús. Se traducen igual que el resto, pero es fácil que se te pase alguno si el desplegable está oculto. Recórrelos con el ratón, no de memoria.
El menú del pie. Suele llevar el aviso legal, la política de cookies y la de privacidad. Traducir el enlace está bien; ahora, lo que hay al otro lado del enlace es un texto legal, y eso se revisa a mano.
El selector de idioma. Si lo has metido como elemento del menú, comprueba que se ve en todos los idiomas y no solo en el original. Cómo colocarlo y darle forma está en selector de idioma en WordPress.
Disponibilidad
La traducción de menús está también en la versión gratuita de WordPress.org, junto con el contenido y el selector de idioma. No hace falta licencia para esto.
Puedes descargarla desde wptranslate.es y probarla en tu web hoy mismo.